La literatura española del Realismo es un movimiento
literario que forma parte del Realismo, un movimiento cultural que se impulsó en
Europa a mediados del siglo XIX al mermar las tendencias del movimiento
romántico. Es una corriente procedente de Francia que, hacia 1850, desarrolló
gérmenes ya existentes en el Romanticismo, sobre todo el costumbrismo. Las ideas
románticas se irían disolviendo poco a poco y se empezaba a reaccionar contra
"el arte por el arte"; la mirada de algunos estaba cansada de lo imaginativo y
pintoresco, y pretendió observar objetivamente a las personas, sociedad y acciones
contemporáneas. Su objetivo era presentar un retrato de la sociedad. El
principal precursor fue Honoré de Balzac (1799-1850) que, con obras como La Comedia
Humana, impuso en la novela un fin moral y social. Esta finalidad, haciéndose
casi exclusiva, muy pronto condujo, en algunos autores, al Naturalismo.
El término "realista" se empleó por primera vez en 1850, referido a la
pintura, pero se amplió con posterioridad al resto de las artes. En literatura
se plasmó mayormente la novela. Quizá uno de los motivos del éxito popular de
las novelas se encuentra en su publicación en los periódicos de la época. Los
editores utilizaban la novela por entregas para conseguir que el público se
viera obligado a comprar diariamente el periódico. La actitud del escritor
realista es analítica y crítica, y se suele mantener al margen de lo que relata.
Las principales novelas del siglo XIX eran de carácter social, y a los escritores se
les consideraba como "historiadores del presente".
Sin embargo, no
se debe olvidar de que siguieron perviviendo tendencias románticas o se
desarrollaron otras que reaccionaban contra el Realismo.
Características :
En España, el mejor fruto literario de la segunda mitad del siglo XIX fue la novela,
consecuencia, a su vez, del florecimiento internacional del género en esa época
como expresión del auge de la clase media o burguesía que, a lo largo de
sucesivas revoluciones (1789, 1820, 1830, 1848), fue conquistando el poder
político. Los valores e inquietudes de la clase burguesa aparecen reflejados
como en un espejo en la literatura del Realismo: individualismo, materialismo, deseo de ascenso social
y aprecio por lo cotidiano e inmutable.
Los temas del Realismo literario
son fundamentalmente el contraste entre los valores tradicionales y campesinos y
los valores modernos y urbanos o el éxodo del campo a la ciudad y los contrastes
sociales y morales que provoca, la lucha por el ascenso social y el éxito moral
y económico, la condición insatisfecha de la mujer que ya posee derecho a la
instrucción elemental pero no puede acceder al mundo del trabajo y a la
independencia e individualismo burgueses, con lo que aparece el tema
del adulterio y la fantasía folletinesca y sentimental, a manera de escape. Hay
dos tendencias en el Realismo: la progresista y la conservadora.
La
novela realista de este periodo se caracteriza por:
Visión objetiva de
la realidad a través de la observación directa de costumbres o de caracteres
psicológicos. Eliminan cualquier aspecto subjetivo, sucesos fantásticos y todo
sentimiento que se aleje de la realidad: "La novela es la imagen de la vida"
(Galdós), "una copia
artística de la realidad" (Clarín).
Defensa de una tesis: los narradores
escriben sus obras enfocando la realidad desde su concepción moral. Es el
llamado narrador omnisciente. La defensa de una tesis suele comprometer la
objetividad de la novela.
Temas cercanos al lector: conflictos matrimoniales,
infidelidad, defensa de los ideales, etc.
El lenguaje coloquial y popular
adquiere gran importancia ya que sitúa a los personajes en su ambiente real.Cabra (Córdoba), 18 de octubre de 1824 - Madrid, 18 de abril de 1905) perteneció a una familia aristócrata. Desempeñó misiones diplomáticas en
- REPRESENTANTES:
Juan Valera
Juan Valera y Alcalá-Galiano
(
varios países y ocupó importantes cargos políticos. Comenzó su carrera como
novelista alrededor de los cincuenta años de edad. En sus últimos años fue
víctima de una ceguera progresiva.
Desde sus comienzos, Valera fue reacio tanto al Romanticismo, por sus extremismos,
como al Realismo, porque le impedía
desarrollar plenamente su fantasía. Solo adoptó una postura realista cuando
eligió ambientes reales (como su Andalucía natal) y personajes verosímiles, aunque
rechazó los aspectos menos atrayentes de la realidad, tan al gusto de los
naturalistas y algunos realistas.
Su importancia se le debe a las novelas;
la primera de ellas es Pepita Jiménez (1874), escrita en su mayor parte en
forma de carta. En esta obra, se narra la historia de una viuda que se pone de
acuerdo con el padre de un seminarista para alejarlo de su falsa vocación. Otras
obras importantes son Doña Luz (abordando cuestiones de vocación religiosa) y Juanita la Larga.
Esta segunda novela cuenta el idilio de don Paco, un cincuentón, y de la
protagonista, que desea redimirse de él por un honrado matrimonio.
Juan Valera fue liberal
político y escéptico en cuanto a la religión. Empleó un lenguaje
literario sencillo, aunque no vulgar. Al morir, los escritores de la Generación del 98 le guardaron un
profundo respeto. Hoy se le considera por gran parte de la crítica como el mejor
prosista del siglo XIX, pese a reconocer la superioridad creadora de Galdós.
Obra :
Cultivó todos los géneros literario: epistolar, periodístico, crítica literaria, poesía, teatro, cuento y novela. Sus obras completas
alcanzan los 46 volúmenes.
Cuadro de Juan Valera, donado por el escritor al Colegio de la
Purísima Concepción de Cabra, hoy IES Aguilar y
Eslava, junto a su biblioteca personal.
Narrativa extensa
Pepita Jiménez (1874, la más perfecta). En ella
consigue el ideal que siempre persiguió su autor, el arte por el arte. Escribió
esta novela a los 50 años de edad y fue convertida en ópera con música de Isaac Albéniz.
Las ilusiones del doctor Faustino (1875).
El comendador Mendoza, 1876.
Pepita la borracha,1878.
Doña Luz (1879).
Pasarse de listo, (1878).
Juanita la
Larga (1895).
Genio y figura (1897).
Morsamor (1899).
Elisa,
"la Malagueña" (inacabada).
Narrativa corta
Parsondes
El
pájaro verde
La
buena fama
La muñequita
Cuentos
y chascarrillos
andaluces, 1896
Cuentos
y diálogos
Novelas
y fragmentos, 1907.
Cuentos, 1908.
El bermejino
prehistórico
Garuda o la cigüeña
blanca
Teatro
:
Asclepigenia, 1878, diálogo.
Gopa
La venganza de Atahualpa
Lo
mejor del tesoro
Estragos de amor y de celos
Artículos y ensayos
Disertaciones y juicios literarios, Madrid, 1878.
Estudios críticos
sobre literatura, política y costumbres de nuestros días, 1864.
Estudios
críticos sobre filosofía y religión, 1883 a 1889.
Nuevos estudios críticos,
Madrid, 1888.
Del Romanticismo en España y de Espronceda
De la naturaleza y carácter de la novela
De lo castizo de
nuestra cultura en el siglo XVIII y en el presente
Apuntes sobre el nuevo
arte de escribir novelas, 1887, donde polemiza con Emilia
Pardo Bazán sobre el Naturalismo.
Del chiste y la
amenidad del estilo
La poesía lírica y épica en la España del siglo XIX
La poesía popular
como ejemplo del punto en que deberían coincidir la idea vulgar y la idea
académica sobre la lengua castellana
La libertad en el arte
Del influjo
de la Inquisición y del fanatismo
religioso en la decadencia de la literatura española
Del misticismo en la poesía española
La novela en España
Sobre el Quijote y sobre las diferentes maneras de comnetarle y jugarle
(1861).
Consideraciones sobre el
Quijote
De la doctrina del progreso
La enseñanza de la Filosofía en las Universidades
El
racionalismo armónico (sobre el Krausismo)
De la filosofía
española
Psicología del amor
Metafísica a la ligera
La metafísica y
la poesía
Sobre los varios modos de entender la Historia
De la
revolución en Italia, España y Portugal
Sobre el concepto que hoy se forma
de España (1868, publicada en la Revista de España).
La
revolución y la libertad religiosa en España
Cartas americanas, 1889.
Nuevas cartas aamericanas, 1890.
Notas diplomáticas
Ventura de la Vega, 1891.
Crítica literaria, 14 vols.
Poesías :
Al principio, en 1840, cultivó un cierto Romanticismo, pero pronto se
decantó por la inspiración clásica y los temas antiguos.
Ensayos poéticos,
1844. José María de Pereda
José María de Pereda nació en Polanco (provincia de Santander, actual Cantabria) en 1833. Perteneciente a una familia hidalga, viajó mucho por el extranjero y fue diputado carlista, aunque más tarde se dedicó al cultivo de sus tierras y a la literatura. Contó con la amistad de Galdós, pese su opuesta ideología política. Murió en 1906 en su pueblo natal.
Comenzó su producción literaria como costumbrista: inclinado al realismo con dotes de observación, publicó Escenas montañesas. Más tarde encontraría su fórmula ideal de la novela, al insertar aquel costumbrismo en una visión enamorada del paisaje y de las gentes de la montaña, con sus pasiones y su lenguaje característico. En sus primeras novelas de este tipo (novela idilio), solía enfrentar la paz y la ignorancia de aquella gente rústica con las asechanzas políticas de la vida moderna (Don Gonzalo de la Gonzalera y De tal palo tal astilla). Defendía una tesis que hoy en día aceptarían muy pocos. La novela idilio termina cuando Pereda decidió renunciar a la defensa explícita de tesis alguna. A esta segunda época pertenecen relatos como Sotileza (epopeya de unos pescadores cántabros) y La puchera. La que es considerada su obra maestra es Peñas arriba (1895), cuyo bucolismo descriptivo y el casticismo de su estilo puede parecer hoy en día obsoleto. Pese a ello, José María de Pereda es considerado un gran narrador, dotado de gran capacidad descriptiva y épica.
Pedro Antonio de AlarcóநPedro Antonio de Alarcón nació en Guadix (Granada) en 1833. Fue uno de los principales responsables de que el realismo se impusiera a la prosa romántica en boga en aquellos momentos. Fue político además de escritor y en su ideología evolucionó desde posturas liberales a más tradicionalistas.
Estuvo en la guerra de Marruecos como voluntario y dejó testimonio escrito sobre su experiencia en Diario de un testigo de la Guerra africana (1859). Durante un tiempo fue escritor de viajes relatando en sus artículos varios de sus viajes. En su tiempo se destacó por sus novelas religiosas siendo la más popular de todas ellas El escándalo (1875), en esta novela defendía a los jesuitas lo que fue muy polémico. Su obra más popular, sin embargo, y por la que es recordado, es El sombrero de tres picos publicada en 1874, que inspiraría a Falla su famoso ballet.Benito Pérez GaldóSS
Galdós es considerado como el escritor más representativo del movimiento. Nació en Las Palmas de Gran Canaria, en 1843. Estudió leyes en Madrid, donde conoció la vida de la Corte. En París, quedó perplejo ante las novelas de Balzac, quien influiría notablemente en su obra. Se declaraba progresista y anticlerical, lo que no supuso un obstáculo para entablar grandes amistades con Menéndez Pelayo y José María de Pereda, de ideologías opuestas. Aunque se definió republicano, poco a poco su radicalismo fue templándose. Incluso Alfonso XIII y él guardaron una mutua simpatía personal. A partir de 1910 comenzó a perder la vista y quedó arruinado por los elevados gastos de su desarreglada vida íntima. Se le solicitó el Premio Nobel, pero lamentablemente media España, junto a la Real Academia, se opusieron a su galardón; en vano resultó el apoyo por los altos dignatarios eclesiásticos. Falleció, ciego, en 1920.
Emilia Pardo Bazán
Emilia Pardo Bazán nació en La Coruña en 1851. I Condesa de Pardo Bazán, ( luego cambiada la denominación por Condesa de Torre de Cela ). A los diecisiete años se casó con José Quiroga y Pérez de Deza y se instaló en Madrid. Fue una mujer con una amplia cultura, realizó numerosos viajes y se creó para ella una cátedra de Literatura en la Universidad de Madrid, ciudad donde falleció en 1921.
Obra
Entre sus estudios sobre la actualidad literaria, se destaca La cuestión palpitante, y aunque en él no acepta el materialismo naturalista, defiende una actitud realista y se enfrenta a aquellos que sostienen que el mal solo puede aparecer en la literatura para ser derrotado.
Su estilo fue enérgico y ahonda en problemas y situaciones difíciles. Escribió cientos de cuentos que publicó reunidos, como los Cuentos de Marianela. Pero su producción literaria goza de mayor importancia en novelas como Un viaje de novios, que narra la historia de un matrimonio entre un hombre maduro y una joven inculta y adinerada; o La tribuna, la más naturalista de sus novelas, donde describe la dura vida proletaria en una fábrica de tabaco. También son de suma importancia Los pazos de Ulloa y La madre Naturaleza, con personajes y paisajes gallegos, con un argumento apasionado y, en ocasiones, violento.
TE EXTRAÑO
lunes, 17 de octubre de 2011
La LITERATURA REALISTA ESPAÑOLA
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